Guatemala Comunitaria

Fotografía de Ruth Adriana Tánchez Ixcayà

Fotografía de Ruth Tánchez

“Cuando al fin logro entrar a ver a Chico es una alegría siempre verlo, yo le doy gracias a Dios porque mi esposo está vivo. Nosotros hace unos días cumplimos 55 años de casados. Yo soy feliz porque tengo un esposo amoroso, fuerte y luchador. Él es un buen hombre que no le ha hecho daño a nadie. Chico tiene su carácter, pero ha sabido ser un buen esposo y un buen padre.”

Por Cesia Juárez.

Guadalupe de Juan es esposa de Francisco Juan Pedro (don Chico Palás), él actualmente es preso político del Estado de Guatemala desde el 26 de febrero de 2015, por oponerse a la construcción de varios proyectos hidroeléctricos en su departamento, él es luchador por la defensa del agua, la vida y el territorio.

Doña Lupe, tiene 69 años de edad, nació en Santa Cruz Barillas, Huehuetenango. Se casó con don Chico Palás en el año de 1961, con quien procreó 6 hijos, Samuel, Daniel, Abel, Marcia, Keren y Cesia. Junto a don Chico pastorearon varias Iglesia evangélicas en el Norte de Huehuetenango, ambos continuaron sus estudios en Teología en el Seminario Teológico Centro Americano SETECA, en la ciudad Capital. Regresaron a Barillas para continuar su vida pastoral y a su vez colocaron un pequeño negocio de librería.

Doña Lupe es fundadora de la organización de mujeres indígenas de Barillas ASOCIACIÓN YALMOTX, fue presidenta y representante legal. Esta iniciativa surge luego de que viera la necesidad de impulsar un espacio para la gestión de proyectos productivos y de desarrollo integral para cada mujer, puso su interés en las mujeres indígenas de escasos recursos económicos provenientes de las comunidades circunvecinas de Barillas, Huehuetenango. La Asociación sigue activa. En el año 2014, luego de realizarse varios exámenes médicos fue diagnosticada con cáncer terminal de páncreas.

El 26 de febrero de 2015, hace exactamente 1 año, ella se entera de la detención de su esposo, quien había sido acusado por once trabajadores de la empresa española Hidro Santa Cruz que quiere implantarse en el Municipio. Lo acusaron de varios delitos, dentro de ellos el de plagio o secuestro; éste delito no alcanza medida sustitutiva, por lo que el juez que conocía el caso inmediatamente ordenó su prisión preventiva.

-¿Cuál fue su reacción al momento de enterarse de que su esposo había sido detenido?

Antes de empezar quiero agradecerle a Prensa Comunitaria su interés de acercarse a mi persona y agradezco el trabajo que han estado haciendo en apoyo a todos nosotros, informando al mundo de todo lo que está pasando aquí y con ellos (los presos políticos) allá donde están.

Lo primero que hice fue pedirle a Dios calma y fortaleza, yo estaba sola en la casa con mi nieta Fernanda, me puse a orar y a pedirle a Dios que también fortaleciera a su siervo (Chico); me preocupé mucho por él, porque nunca había estado en una cárcel y con todo lo que escuchamos y miramos en las noticias de lo que pasa en las cárceles, la preocupación aumentaba, además él ya es un hombre mayor, pensé muchas cosas, me dio un poco de miedo pensar que lo podían golpear. Pero también pensé en esa gente que lo denunció e imaginé que estaban contentos, porque lograron lo que querían. Y le dije a Dios que los perdonara por este dolor que nos ocasionaron. La gente se enteró de inmediato de lo que estaba pasando, empezaron a llegar a la casa para apoyarnos. Pero inmediatamente sentí cómo las cargas que Chico tenía ahora iban a ser mías.

– ¿Usted imaginó que esto podía pasarle a su esposo?

 

Sí, siempre hablábamos de esto con él. Nosotros sabíamos que esto podía pasar, desde que empezó la persecución política contra él, empezaron a intimidarlo y amenazarlo por su lucha al lado del pueblo. Hace muchos años para callar la lucha de los pueblos, mataban a los líderes, los desaparecían, los torturaban, ahora los criminalizan, los meten a la cárcel, a algunos los han matado, y a otros los torturan psicológicamente. Sí imaginé que esto iba a pasar, pues mi esposo ha sido un buen hombre, un buen líder tanto en la iglesia como en otros espacios. Él sabe perfectamente que este lugar que el Creador nos dio para habitar, lo debemos cuidar, siempre lo ha dicho.

“La naturaleza, se protege, se respeta y se defiende”.

– ¿Quiénes son sus abogados? – ¿Qué nos puede decir sobre el proceso penal en contra de su esposo?

 

Nuestros abogados son del Bufete Jurídico de Derechos Humanos, los licenciados Edgar Pérez, Francisco Vivar y Santiago Choc. Yo sé que en la parte jurídica estamos en buenas manos. Ellos han demostrado su profesionalismo, y no sólo en este caso de Chico, sino en otros más de gran trascendencia en nuestro país.

Desconozco de leyes, pero me han explicado y lo poco que he podido captar es que el caso de él está viciado, es decir que se han cometido muchas irregularidades en su contra. Sus abogados han hecho varias cosas, han presentado algunos recursos en la Corte de Constitucionalidad, pero parece que la juez no ha querido entrar en razón, con jueces así como ella no se puede garantizar un proceso justo; porque ella se está dejando llevar por las mentiras de la otra parte, especialmente del fiscal del Ministerio Público. Además, han suspendido muchas veces las audiencias, a veces por que la juez se va a recibir clases, otra vez fue cuando ella se fue de vacaciones, o porque se enfermó y otras veces por que los licenciados de la hidroeléctrica no se presentan.

“No es justo que nos tengan de juguete.”

-¿Cómo ha sido su experiencia al momento de entrar a ver don Francisco al Centro Preventivo de la zona 18 y durante la visita?

 

Es de las experiencias más feas y humillantes. Esa gente nos trata hasta por los suelos, es más cuando a uno lo miran con corte, son discriminadores. Nos manosean, a mí en varias ocasiones me dijeron que me aflojara el corte, y que me quitara los zapatos, nos levantan el brasier para ver si no llevamos algo escondido. Hay alimentos que se conservan mejor en lata, pero ahí no los dejan entrar, en el caso de Chico, él siempre necesita de su medicamento y ahí no lo dejan entrar.

A veces tenemos que hacer cola por más de 2 horas, bajo el sol o bajo la lluvia. Llega uno cansado del viaje, porque desde Barillas son 12 horas en bus para la Capital, son 405 kilómetros los que tenemos que viajar. Yo paso a comprar las cositas que el necesita, como por ejemplo su comidita, su jabón para lavar, porque él lava su ropa allá adentro, sus cosas para su higiene personal, y las bolsas pesan. A veces tengo que ir sola y yo ya estoy grande, soy de la tercera edad, además estoy enferma no tengo las mismas fuerzas que alguna vez tuve.

Cuando al fin logro entrar a ver a Chico es una alegría siempre verlo, yo le doy gracias a Dios porque mi esposo está vivo. Nosotros hace unos días cumplimos 55 años de casados. Yo soy feliz porque tengo un esposo amoroso, fuerte y luchador. Él es un buen hombre que no le ha hecho daño a nadie. Chico tiene su carácter, pero ha sabido ser un buen esposo y un buen padre. Lo difícil es cuando uno sale de ese lugar, para mí es triste saber que mi esposo se queda ahí y yo sé que para él es difícil, tal vez más difícil, porque no está en su casa.

-¿Qué ha pasado durante este año que don Chico no está con ustedes aquí afuera? Y por último ¿Qué mensaje quiere compartir con nosotros?

 

Han pasado muchas cosas, dentro de ellas las más difíciles tal vez han sido, tenerle que avisar por teléfono a Chico que dos de sus buenos amigos fallecieron, también la muerte de nuestro sobrino en un trágico accidente para Chico fue muy difícil, porque este patojo cuando era más pequeño siempre lo llevaban a la casa y compartía con nosotros.

Fue la primera navidad que él no está conmigo, me hizo falta ir con mi compañero de vida al servicio a la iglesia el 24 de diciembre de 2015, es cierto; mi hija la más pequeña fue conmigo, pero sinceramente sentimos la ausencia de él. Algo que me dolió mucho, fue ver a mi hija Cesia llorando cuando llegó a la casa y no vio a su papá. Ella salió como su papá, muy fuerte, a veces uno cree que su corazón es bien duro, pero ese momento para ella fue muy difícil, ella ha estado pendiente de él en todos los sentidos y eso me ha dado tranquilidad. Han pasado muchas cosas más, Chico nos hace falta, es indignante saber que vivimos en un país donde la justicia para nosotros los pobres no existe.

Visita de la Premio Nobel 1997 Jody Williams junto a la Premio Nobel Rigoberta Menchu al preventivo de la zona 18. Febrero 2016.

Visita de la Premio Nobel 1997 Jody Williams junto a la Premio Nobel Rigoberta Menchu al preventivo de la zona 18. Febrero 2016.

“Sigamos luchando, no descansemos hasta lograr que mi esposoChico Palás, don Tello esposo de doña Anita, Arturo esposo de Mónica, don Tañito esposo de doña Pricila, Rigo esposo de doña Juana y Domingo esposo de Juana estén LIBRES. Ellos no son criminales, ellos han luchado para que nuestros hijos y nuestros nietos puedan heredar un lugar digno, puro y limpio para vivir. No destruyamos la naturaleza, hagamos de ella el mejor lugar para todos.”


Exhumación en comunidad Xexocom en Nebaj, Quiche. Año 2015. (Antiguo destacamento militar)

 

Por Carlos Fernández.

Desde el año 1998 comencé en las andadas. Para ese entonces estaba con el tema de rehabilitación física a víctimas sobrevivientes del Conflicto Armado Interno –CAI- y tiempo después paré trabajando en temas de reparaciones y devolución del REMHI en el año 2000 que impulsaba la iglesia católica guatemalteca. En esos años, me tocó ir a varios procesos de exhumación, ya que mis compañeros psicólogos creían que el patojo de la facultad de medicina de U privada tenía que sensibilizarse. La experiencia que dejan las exhumaciones de víctimas de violencia del CAI es única. Cada proceso a pesar de ser diferente al anterior, tenía una particularidad: el deseo de los familiares, muchas de ellas mujeres, de establecer el paradero de sus seres queridos.

Recuerdo estar sentado en un paraje mas allá de Soloma, Huehuetenango, ayudando a los antropólogos a llenar fichas de identificación de desaparecidos y escuchar el relato de señoras de avanzada edad que describían con lujo de detalles la forma en que iban vestidos sus esposos e hijos desaparecidos, fecha exacta y hasta que les habían puesto para comer en su jornal. Hubo momentos en los que debo confesar dudé de la exactitud de sus versiones. ¿Cómo era posible que alguien recordara con tanto exactitud después de 25 o 30 años ese tipo de detalles?

Una vez terminada la tarea de documentación y pasado un tiempo tocó regresar a la comunidad al inicio de la fase arqueológica. Se delimitó la trinchera en el lugar señalado por los testigos e inició el proceso de poco romántico debo decir de palear por horas. Conforme se iba profundizando, cubetas y más cubetas de tierra salían de la fosa y por momentos pensé que la gente se había equivocado de lugar. Fuera de la fosa el ambiente era de voces, risas de niños y madres hablando a sus hijos para que no tocaran las herramientas de los arqueólogos. En un árbol cercano, unos psicólogos hacían una suerte de taller psicosocial con los familiares. Había un poco de todo.

Con el pasar de las horas, cada vez había más personas alrededor de la ahora profunda fosa. El ambiente seguía siendo de poca solemnidad, hasta que una de las palas dio con la primera osamenta. Cuando el compañero pronunció las palabras “aquí hay una persona”, se hizo un silencio profundo y así siguió por varios minutos mientras iniciaba ahora una fase más minuciosa del trabajo en manos de los arqueólogos. Brochazo tras brochazo, pequeños picos y palas descubrían etapa por etapa no uno sino decenas de cuerpos apelmazados con manos amarradas, ojos vendados y orificios en el cráneo posiblemente provocados por proyectiles de arma de fuego. De pronto una de las mujeres da un grito de “aaayyy”, se agarra el rostro y llora con un desconsuelo que golpeaba el alma. Era una de las señoras que me tocó entrevistar; una de las osamentas correspondía con el pantalón, cincho, camisa y calzado que ella recordaba. Movía sus manos al cielo, como quien reclama a Dios por tanta injusticia. No entendí una sola de las palabras en idioma maya dichas por la señora en ese momento, pero no hacía falta. Sus gestos y su voz ahogada en llanto eran más que elocuentes.   Me asaltó un sentimiento de culpa por haber dudado he de confesar. Como ella, otros cientos de sobrevivientes tenían intacto el recuerdo del último día que vieron a sus seres queridos.

Ahora que han capturado a 13 militares entre ellos Benedicto Lucas García, hermano del sanguinario genocida Romeo Lucas García (1978-1982) se lleva en tribunales un proceso histórico de justicia. Cientos de familiares han esperado con ansias el tener la oportunidad de sentar frente a la justicia a quienes identifican como responsables de la tortura, desaparición, secuestro y asesinato de sus familiares. No tuve la ocasión de ir a la primera audiencia y dudo tener el tiempo para asistir a otras, pero las he seguido en redes, medios de comunicación y por amigos que si han presenciado. Uno de ellos me relató cómo en la audiencia del día 8 de enero de 2016 habían en la sala dos bandos (faltaba más en ésta Guatemala de la polarización) y cómo se dieron una serie de “incidentes” al nivel de sacarse la lengua, arrugarse la frente, “agredirse tomándose fotos mutuamente” y otra serie de actitudes infantiles.   De los familiares de los militares, no espero mucho. Pero de otras personas y organizaciones sí. Lo que ocurre en esa sala, no es un circo. Es un proceso que lleva años de estarse persiguiendo por los sobrevivientes de la masacres. Las evidencias son contundentes y han sido recabadas de manera científica, pero sobre todo, es la oportunidad única de las víctimas y no de las ONGs de acceder a justicia.

Los abogados del MP y de la querellante tienen tremenda responsabilidad. Ya hubo una experiencia poco agradable con el proceso contra Ríos Montt, en la que el litigio malicioso rindió sus frutos. En esta ocasión no deben cometerse los mismos errores o vicios de proceso que puedan dejar una rendija por la que se cuele un fallo de impunidad. Ojalá y lo tengan claro esta vez. De nada sirve ganar mediáticamente el caso si legalmente el fallo será de impunidad.

Es por ello que regreso al momento en el que se encontró la primera osamenta en aquella fosa que relaté líneas antes. Es momento de manifestar un profundo respeto por las victimas, detener el ruido innecesario y poner atención a lo importante. Acá no se están litigando ideales oenegeros o políticos de la derecha conservadora. Se ha puesto ante la justicia a perpetradores de violaciones a derechos humanos contra población desarmada, violadores sexuales, torturadores, secuestradores y sabrá Dios que otros delitos, documentados, insisto, de manera científica. No es momento de circos. La sangre derramada clama justicia; que las luces, flashes y momentos mediáticos no logren desvirtuar esta larga espera. No hagamos de la justicia un circo y menos aún, ocasión para sacar a pasear luchas ideológicas inútiles.


Foto: AGN (Tomada de la página web de noticias.com.gt)

31 de enero de 1980

En la Ciudad de Guatemala, en la mañana de lo que pudo haber sido un día cualquiera se encontraba en las afueras de la Embajada de España junto a sus subalternos Pedro García Arredondo, jefe de la Sección de Investigaciones Especiales, Comando seis. Ésta temible estructura era dependencia de la Jefatura del Segundo Cuerpo de la Policía Nacional.

El Comando Seis era conocido por toda la gente como “la policía judicial” ya que vestían de particular, se cubrían la cara y se movilizaban en vehículos sin placas. La memoria colectiva tiene registrada que fue responsable de crímenes como la desaparición forzosa, tortura y asesinatos contra centenas de personas principalmente en la capital de Guatemala, cuando la gente los veía no podían evitar sentir terror.

Miles de papeles viejos resguardados en el Archivo Histórico de la Policía Nacional han arrojado nombres, direcciones, datos que desde que empezaron a hablar no han dejado de sorprendernos, ayudando a esclarecer la historia. En ellos se ha podido comprobar las acciones del Comando Seis y la Cadena de Mando que en este caso empezaba desde la misma Presidencia, que en 1980 ocupaba el general Romeo Lucas García.

Pedro García Arredondo durante el juicio por la Toma y quema de la Embajada de España. Guatemala, 12 de enero de 2014.

Gritos que no fueron escuchados

Eran aproximadamente las 11: 30 de la mañana de ese jueves cuando un grupo de campesinos entró a la Embajada de España, venían de comunidades de Chajul, Nebaj, San Juan Cotzal y San Miguel Uspantán del norte de El Quiché, acompañados de estudiantes universitarios. Llevaban días tocando puertas de forma pacífica pidiendo apoyo a medios de comunicación, al Congreso de la República y la Organización de Estados Americanos sin haber obtenido apoyo.

Y así fue como tomaron la decisión de llegar pacíficamente la Embajada con el objetivo de llamar la atención y pedir apoyo al embajador, su petición desesperada era que les apoyaran a integrar una comisión investigadora para esclarecer los crímenes que se cometían en sus comunidades. En Chajul en el mes de diciembre de 1979 había ocurrido una masacre, también denunciaban secuestros, violaciones sexuales de niñas, mujeres embarazadas, ancianas y la destrucción de casas y cosechas.

Nunca imaginaron que sus voces iban a ser ignoradas del mismo modo que sus peticiones, menos les pasó por la mente que había ya un plan para terminar con ellos, con ellas y sus demandas.  No había pasado mucho tiempo desde que el grupo había entrado, cuando la Policía violentó y entró por la fuerza sin autorización del Embajador de España, poco tiempo después quemaron vivos a quienes estaban adentro.

Se supo que el mismo presidente dio la orden de sacar a los campesinos y estudiantes “a como de lugar”, ésta fue transmitida a través de la cadena de mando llegando hasta Pedro García Arredondo, él mismo en el lugar de los hechos reconoció que la orden venía de “muy arriba”.

Varios testigos lo señalan como el que dirigió personalmente el operativo policial que ocasionó que 37 personas murieran quemadas en el acto y dos salieran con vida, el Embajador de España Máximo Cajal y López y el campesino Gregorio Yujá Xoná quien fue asesinado al día siguiente después de haber sido secuestrado en el hospital “Herrera Llerandi” donde se encontraba en recuperación. Después su cuerpo fue tirado al campus central de la Universidad de San Carlos.

Foto: Nelton Rivera, hecha al Diario el Gráfico tomada de Archivo de la Hemeroteca Nacional.

Muchas personas vieron a Pedro García muy tranquilo mientras los miembros de su Comando disfrazados de policía entraron por el techo, también por la puerta, rompieron las ventanas con hachas y así tomaron la embajada.

No se permitió ni se accedió a ninguna negociación, a pesar de los esfuerzos desesperados del Embajador, del ex vicepresidente de Guatemala Eduardo Rafael Cáceres Lenhoff y del doctor Gustavo Adolfo Molina Orantes quienes pedían a las autoridades no actuar por la fuerza y dialogar, ellos también murieron quemados. Muchas fueron las llamadas que se hicieron a las autoridades desde la Embajada hasta que les cortaron la luz y las líneas telefónicas. Desde fuera varias personas también intentaron pedir su intervención a las autoridades de gobierno, sin conseguir ningún resultado.

Representantes de la Cruz Roja como María Odette Arzú también se presentaron para hacer de intermediarios y para garantizar que la gente pudiera salir con su apoyo y con vida, lo que recibieron fueron patadas. No se permitió que entraran cuerpos de socorro, tampoco la prensa. No se permitió que la toda la gente que estuvo adentro pudiera salir. Solo algunas personas tuvieron la suerte de salvarse y salir antes de que ocurriera lo peor, uno de ellos fue el mismo Embajador. Cuando lo hizo se escuchó a un policía decir “mátenlo”, sin embargo gracias a la intervención de Odette Arzú esto se pudo evitar y fue llevado en un autobús de la policía rumbo al hospital.

Minutos antes de que se quemara vivos a 37 personas, varios testigos dan fe de que a la Embajada entró un policía gordo con un artefacto cilíndrico, a quien otro policía le dijo que “rociara para adentro” poco después se escucha un sonido estruendoso y se ve salir el fuego por la ventana. Antes de ésto un testigo escucha decir de la policía: “que no quede ninguno vivo”. Quienes estaban afuera todavía no pueden olvidar los gritos de terror pidiendo auxilio desde adentro. El periodista Guillermo Meoño aún recuerda el clamor “por favor mucho calor, nos están quemando, nos estamos quemando.”

Sepelio de campesinos y estudiantes asesinados en la Embajada de España en el Paraninfo Universitario. Fotografía facilitada por Ximena Morales del archivo de Mauro Calanchina.

Las escenas siguientes fueron cuerpos calcinados descendiendo por la ventana en camillas cargadas por los bomberos. Mientras les sacaban uno a uno, se dieron cuenta que un campesino estaba vivo: Gregorio Yujá Xoná.

Dos días después mientras se realizaban los preparativos para el cortejo fúnebre de quienes habían muerto fueron asesinados los estudiantes Gustavo Adolfo Hernández y Jesús España. El asesinato fue perpetrado también por la Policía que iba dirigida por Pedro García Arredondo y Manuel de Jesús Valiente Téllez  Primer Jefe del Cuerpo de Detectives de la Policía Nacional.

Texto: Quimy De León realizado a partir de presenciar, escuchar y analizar los testimonios y las pruebas presentadas en el Juicio del caso por la “Toma y quema de la Embajada de España” No. MP001-2003-27178.


Pedro García Arredondo acusado por toma y quema de la Embajada de España el 31 de enero de 1980.

Por: Quimy De León

Guatemala, 12 de enero. Se está llevando a cabo la audiencia del juicio por “Toma y Quema de la Embajada de España” ocurrida el 31 de enero de 1980. Éste se encuentra en su fase de presentación de conclusiones.

La primera en dar sus conclusiones fue el Ministerio Público y pidió se le condene, además argumentó con suficientes pruebas que los delitos por los que se le acusa a Pedro García Arredondo ex jefe del Comando 6 han quedado demostrados: asesinato en agravio de la vida de 37 personas para lo que se pide 30 años de prisión inconmutables por cada víctima.

Por el delito de asesinato en grado de tentativa en concurso real contra el Embajador de España Máximo Cajal y López y el campesino Gregorio Yujá Xoná se pide 40 años de prisión inconmutables; por el asesinato de los estudiantes universitarios en concurso real Gustavo Adolfo Hernández Jesús España Valle 50 años de prisión inconmutables.

También se le responsabiliza de cometer Delitos contra deberes de humanidad en concurso ideal, por esto se solicitan 40 años de prisión inconmutables. Los argumentos y conclusiones del Ministerio Público están basadas en testimonios, documentos de archivo, fotografías, videos, peritajes y otros documentos que no dejan lugar a dudas su culpabilidad. La condena en años solicitada por el MP para Pedro García Arredondo equivale a un total de 1,240 años.

También la abogada Lucía Xiloj abogada del querellante adhesivo Sergio Vi dio sus conclusiones y coincidió en cuanto a el desarrollo de los hechos y la verdad histórica con las que planteó el Ministerio Público. La cita para conocer el resto de conclusiones tanto del abogado de la querellante adhesiva Rigoberta Menchú Tum como de la defensa del acusado es el día de mañana martes 13 de enero a las 8:30 AM.

Los hechos en síntesis

Pudo haber sido un día cualquiera sin embargo un 31 de enero del año ochenta, ocurrió un hecho indescriptible, una masacre adentro de las instalaciones de la Embajada de España. Esto conmocionó, indignó y aterrorizó al país y a la comunidad internacional.

El Ministerio presentó tres acusaciones en contra de Pedro García Arredondo en grado de autor. Los hechos que ha ido desarrollando la fiscalía y mediante diversos medios de prueba es que a las once y media de la mañana de ese día se ocupó “de forma pacifica por varios ciudadanas y ciudadanos que tenían por objeto denunciar las masacres y las violaciones a sus derechos fundamentales cometidas por el ejército de Guatemala. Quedará acreditado que el acusado quien ejercía el cargo de primer jefe de la sección de investigaciones especiales comando seis de la policía nacional ejecutó órdenes giradas por sus superiores jerárquicos, de donde provino la orden que nadie saliera vivo de la embajada. El acusado para cumplir realizó:

  1. Impidió la salida de los ocupantes de la embajada de España, funcionarios y empleados, otros ciudadanos guatemaltecos y españoles.
  2. Hizo caso omiso a las peticiones del embajador español Máximo Cajal y López quien le indicó que las fuerzas de seguridad no ingresaran a la sede diplomática.
  3. Impidió y obstaculizó cualquier comunicación, mediación y negociación pacifica.
  4. Vulneró flagrantemente la inviolabilidad diplomática de la embajada española cuando ordeno el ingreso de las fuerzas policiales bajo su mando.
  5. Ordenó que agentes policiales bajo su mando destruyeran ventas y puertas con la única intención de darle muerte a los que se encontraban ahí por considerarlos enemigos internos y así darles fiel cumplimiento a las órdenes que había recibido.
  6. Obstaculizó el ingreso de la Cruz Roja, bomberos municipales y voluntarios para ayudar a las personas que se estaban quemando dentro de la embajada de España quienes gritaban de dolor pidiendo auxilio.

Las acciones ejecutadas por el acusado y los agentes bajo su mando en el operativo de asalto a la embajada de España, produjeron

La muerte de 37 personas calcinadas quienes murieron por quemaduras de tercero y cuarto grado y dos personas sobrevivientes. Eran 22 campesinos:

  • Mateo Sis
  • Víctor Gómez Zacarías
  • Juan Chic Hernández
  • Mateo López Calvo
  • Juan José Yox
  • Maria Ramírez Anai
  • Regina Pol Puy
  • Francisco Chen
  • Salomón Tavico
  • Vicente Menchú
  • María Pinula Lux
  • Juan Us Chic
  • Francisco Tuc
  • Trinidad Gómez Hernández
  • José Ángel Xoná
  • Gabino Mario Chuté
  • Juan Tomás Lux
  • Mateo Sic Chen
  • Juan López Yax
  • Gaspar Vi Vi
  • Felipe Antonio García
  • María Ramírez Anai.

5 Estudiantes Universitarios:

  • Sonia Magalí Welches Valdéz
  • Luis Antonio Ramírez Paz
  • Leopoldo Pineda Pedroza
  • Edgar Rodolfo Negreros y
  • Blanca Lidia Domínguez Girón.

Personal Diplomático:

  • Felipe Sáenz Martínez
  • Jaime Ruíz del Arbol Soler
  • María Wilkem Molina
  • María Lucrecia Rivas Fernández de Anleu
  • Nora Adela Mena Aceituno
  • Miriam Judith Rodríguez Urrutia
  • María Teresa Vásquez Ochando
  • María Cristina Melgar Espinoza

Dos visitantes

  • Eduardo Rafael Cáceres
  • Gustavo Adolfo Molina Orantes

Sobrevivientes:

Máximo Cajal y López quien logró escapar por sus propios medios y Gregorio Yujá Xoná”[1]. También es acusado por el asesinato de Gustavo Adolfo Hernández González presidente del Frente Estudiantil Universitario y Jesús Alberto España.

 

[1] La fiscal del Ministerio presentó sus alegatos y dijo que quedarán acreditados los hechos que constituyen las tres acusaciones en contra de Pedro García Arredondo en grado de autor.


Por Alba Hernández y Maribel Segura 

5 de noviembre de 2014 en la ciudad de México, diversas universidades públicas y privadas, así como alumnos de educación media superior, académicos, sociedad civil y organizaciones sociales, se dieron cita a las 4:00 pm afuera de la residencia oficial de Los Pinos, para participar en la tercera jornada global de acción por Ayotzinapa.

El gobierno mexicano detuvo recientemente al ex alcalde José Luis Abarca en compañía de su esposa, presuntos responsables de la muerte de seis personas y la desaparición de 43 normalistas. Al mismo tiempo el gobierno cita a los padres de familia para informarles sobre la detención de la pareja Abarca, pero sin avances reales acerca del paradero de sus hijos, hecho que ha indignado a la sociedad mexicana.

El contingente de manifestantes lo encabezaron los padres de familia, después los estudiantes normalistas de Ayotzinapa, en seguida las normales rurales de Oaxaca, Chiapas, Tlaxcala, Puebla, Guerrero, posterior las cinco normales urbanas, después los del INMBA, el Conservatorio de Música, IEMS, Arte- Centro, y los grandes contingentes de la UNAM, Politécnico, UAM, UACM, ENAH, Ibero, La Salle y demás centros educativos.

La movilización fue acompañada con un grito de reclamo por la aparición de los 43 estudiantes desparecidos, entre las consignas está contar del 1…al 43 y después gritar ¡Justicia!. Justicia para un pueblo que ha va perdiendo todo, porque en México este caso no es aislado, en este país existen 25,000 mil desaparecidos y el Estado no ha dado muestras de apoyo y mucho menos de resolución a esta problemática.

La sociedad civil acompaña el andar de los manifestantes, porque en México la esperanza se está diluyendo, como lo menciona una mujer “si matan a nuestra juventud, ya no tendremos nada”. Desde el Norte hasta el Sur, se han dado muestras de solidaridad hacia los 43 normalistas desaparecidos, y es que en México ha todos ha tocado el secuestro, asesinatos, desapariciones, y desempleo.

Los jóvenes de ahora no tienen un futuro prometedor, por eso se les llama los “ninis”es decir lo que ni trabajan, ni estudian. Pero ¿será verdad?, en la mega marcha muchos eran los jóvenes que con el rostro descubierto gritaban consignas de “ Peña, te metiste con la generación equivocada”.

Al llegar al Zócalo, los padres de familia tomaron de nuevo el micrófono para agradecer la solidaridad de los capitalinos, asegurando que no pararán hasta encontrar a sus hijos, 43 muchachos que han acaparado la opinión internacional desde Asia, África, Europa y América y han hecho visible la barbarie de México.

Es importante señalar la participación de la iglesia a través de los Ecuménicos, quienes realizan un ayuno de 48 horas exigiendo la aparición de los 43 jóvenes, han montado en el Zócalo un campamento y una ofrenda con fotografías de los desaparecidos.

En los medios de comunicación nacional, se habló poco de la marcha que aglutinó a miles de personas ya que el último contingente arribó a las 9:00 de la noche al Zócalo. Sin embargo los medios se centraron en un metrobús que fue quemado en la estación Ciudad Universitaria, cerca de la UNAM, cobertura total donde los lemas fueron: vandalismo, delincuentes, pérdidas económicas, y con ello apoyaron las acciones que los granaderos realizaron, entre las que estuvieron lanzar balas de goma a los estudiantes; hoy, uno se encuentra hospitalizado, además capturaron a siete más, a quienes se les atribuyen los disturbios.

Hoy, 6 de noviembre continúan diversas movilizaciones de los estudiantes en apoyo a los normalistas de Ayotzinapa, se están realizando cercos a dependencias de gobierno, así mismo mesas redondas, actos culturales y marchas. Con una idea clara, denunciar los hechos del gobierno, su incapacidad y como único responsable de la desaparición de los 43 normalistas.

 

 

 

 

 

 


Heriberto Valdés Asij, su abogada defensora, Gilda Aguilar abogada y Esteelmer Reyes Girón y el ex comisionado militar.

Quimy De León

“No estamos inventando, nosotras vivimos y sufrimos con nuestros propios cuerpos”

Doña Demesia

El Juez Miguel Ángel Gálvez preside el juzgado de Primera Instancia de Mayor Riesgo B ubicado en el nivel 14 en la Torre de Tribunales en el centro de la ciudad capital.

Éste martes 14 de octubre de 2014, después de tres audiencias para escuchar tanto al Ministerio Público como parte acusadora, a las querellantes adhesivas y a la defensa de dos militares. El Juez Miguel Ángel Gálvez decidió mediante un análisis de la ley a la luz de las pruebas presentadas, testimonios y argumentos, que el coronel del ejército Esteelmer Reyes Girón y el ex comisionado militar Heriberto Valdez Asij van a Juicio oral y público.

Los delitos de los que se les acusa son a Francisco Esteelmer Reyes Girón los delitos contra los deberes de la humanidad en sus formas de violencia sexual, esclavitud sexual y esclavitud doméstica, asesinato y delitos contra los deberes de la humanidad por tratos humillantes y a Heriberto Valdés Asij: desaparición forzada y delitos contra los deberes de la humanidad en sus formas de violencia sexual.

Esta verdad histórica será probada en el juicio que abrirá el 29 de octubre en la audiencia de ofrecimiento de prueba. Esta verdad, que es la verdad de quienes vivieron este horror. El juez declaró que el proceso debe seguir y que se abre el juicio y ellos quedan en prisión preventiva.

Abogada defensora Gilda Aguilar y el militar Francisco Esteelmer Reyes Girón

Ex comisionado militar Heriberto Valdés Asij

Justicia por violación y esclavitud sexual

Sepur Zarco es una comunidad que se ubica en el municipio de El Estor en Izabal, en ella durante los años más duros de la guerra y el genocidio se construyó en el año de 1982[1] un destacamento militar, en éste lugar como en otros, los militares cometieron una serie de crímenes tipificados como de lesa humanidad, entre éstos la violación y esclavitud sexual durante al menos seis meses en contra de aproximadamente 20 mujeres. A varias de ellas, además les habían desaparecido o asesinado a sus esposos o familiares.

Las mujeres que se atrevieron a no permitir que éstos crímenes quedaran impunes, que se atrevieron a hablar y a pasar por una serie de momentos y trámites engorrosos que alargan el tiempo de espera para que la justicia vaya tomando forma, son nuestra motivación para reflexionar, pensar y seguir actuando a favor de la verdad y la memoria.

Desde que declararon en audiencia anticipada, las mujeres llegaron cubiertas con colores y con tejidos llegaron a sentarse frente a sus perpetradores. No llegaron solas, llegaron acompañadas por varias personas, mujeres comunitarias, por organizaciones de mujeres que conforman la Alianza Rompiendo el Silencio y la impunidad. En las últimas tres audiencias solo llegó quien representa la colectiva en la que se organizaron para ser querellantes también de este caso.

Querellante adhesiva y sobreviviente

Mientras la justicia llega

Ingresar a la torre de tribunales no es nada agradable, las veces que lo he hecho ha sido para acompañar algún caso de alto impacto, relacionado con derechos humanos y sus constantes violaciones. Conocer y comprender cómo se mueve el poder en uno de los campos de lucha más complejos es escalofriante, además de lo difícil que es comprender como funciona el sistema de justicia y las mismas leyes y su manoseo. La mayoría de veces que he asistido a una audiencia, he podido comprobar más allá del discurso que ambas funciona a beneficio del bloque de poder representado en las estructuras patriarcales políticas, militares, sociales, religiosas  y económicas que controlan en su mayoría hombres.

Justicia por violación y esclavitud sexual

Sepur Zarco es una comunidad que se ubica en el municipio de El Estor en Izabal, en ella durante los años más duros de la guerra y el genocidio se construyó en el año de 1982[1] un destacamento militar, en éste lugar como en otros, los militares cometieron una serie de crímenes tipificados como de lesa humanidad, entre éstos la violación y esclavitud sexual durante al menos seis meses en contra de aproximadamente 20 mujeres. A varias de ellas, además les habían desaparecido o asesinado a sus esposos o familiares.

Aún así estoy convencida que si para muchas mujeres y personas sobrevivientes de genocidio y otros delitos contra los deberes de humanidad, es importante buscar la justicia en este campo, entonces éste se convierte en estratégico para la disputa de sentido que se requiere hacer en nuestro país. La valentía de quienes se atreven a llevar hasta un juicio a sus perpetradores y abusadores, se convierte es una responsabilidad para la sociedad completa, para entender la historia y reconstruirla.

Asistentes a la audiencia

Conforme se va desarrollando la trama judicial, se van presentando pruebas, peritajes, testimonios y documentos de archivo existe la posibilidad de llegar a ratificar que lo que sabemos como pueblos, lo que hemos sabido siempre en voz baja y es que estos crímenes si ocurrieron, que si hubo genocidio, que si hubo violación y esclavitud sexual. Este tipo de hechos marcan una huella en la historia, en la memoria colectiva, de las luchas de las mujeres y de las luchas feministas.

[1]  El destacamento fue cerrado en el año de 1988.


Por Quimy De León y Juan Calles

Entrevista con Kate Doyle

Una mujer rubia camina de una esquina a otra dentro de su oficina, sobre su escrito hay un documento que acaba de recibir de una periodista, mientras lo revisaba comprendió que tenía entre sus manos un registro que cambiaría el rumbo de lo que se hablaba como proceso de paz guatemalteco.  Mientras recorría su oficina pensaba cómo enfrentaría todo lo que seguro se vendría, sobre su vida y sobre la vida de cientos de familias guatemaltecas. Afuera por la ventana, Nueva York seguía su rutina como que si nada, como si no hubiera una bomba a punto de estallar. Era marzo, era 1999.

La mujer es Kate Doyle, directora de una organización llamada Archivo de Seguridad Nacional, institución norteamericana ubicada en Washington que defiende el derecho de todo ciudadano de saber lo que hace su gobierno, en palabras de ella misma el Archivo de Seguridad Nacional defiende “el derecho a saber”. El documento sobre su escritorio es el Diario Militar.

“Cuando dimos a conocer el Diario Militar hubo una explosión, especialmente en la prensa guatemalteca, pero también internacional, todos querían saber, querían investigar, querían conocer detalles del Diario, por parte del Gobierno de Guatemala hubo negación, por parte de las familias de los desaparecidos hubo esperanza de tener al menos un dato de sus familiares”.

Kate Doyle Fotografía: GRANITO Skylight

¿Qué es el Diario Militar “Dossier de la muerte”?

Es un documento que nos dice que la inteligencia militar guatemalteca de los años 1983 a 1985 tenía como política interna la estrategia de desaparecer forzozamente a personas que tenían supuestos vínculos con la oposición armada. En este documento hay nombres y fotografías de las personas secuestradas y desaparecidas, hay fechas y lugares y hay códigos que dicen que fue lo que le sucedió a estas personas.

“El Diario militar demuestra que estos no fueron secuestros realizados por grupos fuera del control del Ejército, el Diario demuestra que esto fue una política interna del ejército de Guatemala.

Es un documento de estrategia militar; pues hay referencias múltiples a la G2, D2 a la dirección de inteligencia – DI. Además, todas las secciones del diario corresponden a la lógica de un documento militar, por ejemplo: listados, expedientes, la forma de la inteligencia militar de archivar, un análisis breve de cada grupo revolucionario, hay una lista de allanamientos de casas, y luego la parte del documento más conocida que es la que lleva las fotografías, éste es un informe de inteligencia, un informe que documenta las acciones del personal de inteligencia. Todo señala a la inteligencia militar guatemalteca.”

En el diario militar se registran 183 secuestros que ocurrieron bajo un patrón como un instrumento de la contrainsurgencia guatemalteca, estas 183 personas son emblemáticas dentro de una historia de miles y miles de casos de desaparición forzada pero representan una gota dentro de la tragedia que provocó el Ejército de Guatemala.

¿Cómo llegó el Diario militar a sus manos?

“Poco tiempo después de que se publicara el informe para el Esclarecimiento histórico en 1999, en febrero o marzo, me llegó el documento a través de una periodista guatemalteca que ya falleció. Yo, luego de varios días de análisis, confirmé que sí, que era un documento original elaborado por las fuerzas de seguridad del Estado de Guatemala”.

En esa época el Gobierno de Guatemala negaba que existieran documentos militares, negaba la veracidad de los rumores de la existencia de planes militares como el Plan Sofía, el Victoria 82, entre otros.

Kate decide revelar el documento en una conferencia de prensa. Cuando sale a luz pública el Diario Militar, el Gobierno y el Ejército guatemaltecos negaron la veracidad de este documento que es evidencia de crímenes de desaparición forzada, de detención ilegal y de asesinato en contra de guatemaltecos por parte de su propio gobierno.

“El Diario Militar cobra más importancia pues las autoridades de Guatemala habían negado la existencia de documentos, sin embargo la aparición del diario era evidencia de la burla del gobierno guatemalteco al proceso de paz y a la comisión de la verdad.”

A pesar de la negación sistemática del ejército y el gobierno, la evidencia fue insostenible pues era muy claro que este es un documento real, de hecho durante una reunión en la Corte Interamericana de Derechos Humanos, el gobierno aceptó que era un documento de las fuerzas de seguridad del Estado.

¿Qué nos revela el diario militar?

El diario corresponde a muchos documentos realizados por los ejércitos de América Latina durante la época de la represión. Se han encontrado documentos similares en Argentina, Chile, Colombia y El Salvador.

“El diario no es único en el contexto de los archivos de América Latina; sin embargo no se puede negar que es un documento original del ejército de Guatemala. Nadie puede negar que este documento no es original, auténtico, pues es un documento con anotaciones hechas a mano, con fotos claramente arrancadas de la cedula de las personas asesinadas, es un documento que tiene olor de fotos viejas.

Lo novedoso en el diario es que Guatemala tiene uno de los ejércitos más cerrados y con una historia sanguinaria”

¿Hay algún código contenido en el diario que aún no se ha podido descifrar?

“El código que más se repite es el 300 el cual se refiere a la ejecución de la gente, además del 300 existe la frase “se lo llevó pancho”, no hay duda del significado de estos códigos[1].

Hay un código que es un signo de interrogación, aún no hemos descifrado que significa eso, además del -4 que no sabemos a qué se refiere”.

¿El Diario Militar permite hacer un seguimiento hacia la línea de mando para determinar responsables?

“Nosotros creamos una base de datos del ejército de Guatemala, allí puedes armar la información del diario con respecto a las fechas, a las entidades del estado, (cuarto cuerpo, zonas militares, etc.) son datos que se puede utilizar para en correspondencia con otros documentos crear la línea de mando de las estructuras del estado.

El Diario Militar como dice Kate, es un documento tangible, que se puede oler y tocar, que guarda en su interior la historia de horror que desarrollaron las autoridades militares en Guatemala, es un documento que tiene olor de fotos viejas, olor del vacío que dejaron las personas que desaparecieron y que fueron que fueron asesinadas por el ejército, por el Estado de Guatemala. El Diario Militar es real, es verdadero.

Por la línea telefónica la voz de Kate Doyle suena esperanzada y afirma su deseo de traer el documento original a Guatemala, pero antes debe tener la certeza de que será debidamente resguardado; sobre el escritorio en donde transcribo la entrevista en una pila de periódicos guatemaltecos sobresalen las noticias de represión y asesinatos en Cobán contra población q´eqchi´, durante la administración de un militar presidente. Por el momento no hay un lugar adecuado para resguardar el documento que evidencia los crímenes del Estado guatemalteco. Hablar con Kate me llena de preguntas y , no sé cómo responder a Doyle, solamente atino a colgar el teléfono.

[1] Significan que los ejecutaron, que murieron.


Por Quimy De León

Caso Sepur Zarco

La sala de audiencias del juzgado de Primera Instancia de Mayor Riesgo B estaba llena el día de hoy. En ella estuvieron presentes muchas mujeres mayas, tambien mujeres defensoras de derechos humanos, otras personas acompañantes y periodistas. Esta sala está ubicada en el nivel 14 en la Torre de Tribunales en el centro de la ciudad capital. El tribunal está presidido por el juez Miguel Ángel Gálvez. Hoy fue un día histórico pues se llevó a cabo la audiencia pública de primera declaración en contra del coronel del ejército Esteelmer Reyes Girón y el ex comisionado militar Heriberto Valdez Asij.

El ex comisionado militar Heriberto Valdez Asij, abogado defensor y el coronel Esteelmer Reyes Girón.

A estos dos sujetos se les considera responsables de violación y esclavitud sexual “contra 15 mujeres maya q´eqchi´, también de la desaparición forzada de más de 20 personas.” [1] A ellos se les acusa de delitos contra la humanidad. Al coronel del ejército Esteelmer Reyes Girón además se le acusa de asesinato y a Heriberto Valdez de desaparición forzada.

La mayoría de la gente que asistió a ésta audiencia eran mujeres indígenas, algunas de organizaciones de mujeres, de derechos humanos y medios de comunicación. Afuera no dejaba de llover mientras los dos acusados estaban sentados acompañados de su defensa legal, esperaban que transcurriera el tiempo para dar su primera declaración, hasta que el juez declaró que el proceso debe seguir y que quedan ligados a proceso y en prisión preventiva. Será el 3 de octubre la nueva cita en el mismo juzgado para continuar con el proceso.

Heriberto Valdez Asij ex comisionado militar

Justicia por violación y esclavitud sexual

Sepur Zarco es una comunidad que se ubica en el municipio de El Estor en Izabal. En ella, durante los años más duros de la guerra y el genocidio, se construyó en el año de 1982 [2] un destacamento militar. En este lugar como en otros, los militares cometieron una serie de crímenes tipificados como de lesa humanidad, entre ellos,  la violación y esclavitud sexual durante al menos seis meses en contra de aproximadamente 20 mujeres. A varias de ellas, además, les habían desaparecido o asesinado a sus esposos o familiares.

Las mujeres que se atrevieron a no permitir que estos crímenes quedaran impunes, que se atrevieron a hablar y a pasar por una serie de momentos y trámites engorrosos que alargan el tiempo de espera para que la justicia vaya tomando forma, son nuestra motivación para reflexionar, pensar y seguir actuando a favor de la verdad y la memoria.

Cubiertas con colores y con tejidos llegaron a sentarse frente a sus perpetradores. No llegaron solas, llegaron acompañadas por varias personas, mujeres comunitarias, por organizaciones de mujeres que conforman la Alianza Rompiendo el Silencio y la impunidad. Son ya varios y firmes los pasos que se han dado hasta llegar a este momento, éstos son [3]:

  • El 4 y 5 de marzo de 2010 se realiza el Primer Tribunal de conciencia contra la violencia sexual durante el Conflicto Armado Interno.
  • El 30 de septiembre de 2011, se presenta la querella penal ante el sistema de justicia.
  • Del 24 al 28 de septiembre de 2012, se desarrollan las declaraciones de anticipos de prueba de 15 mujeres y 4 hombres q´eqchi´.
  • El 14 de junio de 2014, se ejecutan dos capturas de responsables de violencia y esclavitud sexual.
  • El lunes 23 de junio de 2014, se inicia la Audiencia de primera declaración de los sindicados.

Mientras la Justicia llega

Ingresar en la torre de tribunales no es nada agradable. Las veces que lo he hecho ha sido para acompañar algún caso de alto impacto, relacionado con derechos humanos y sus constantes violaciones. Conocer y comprender cómo se mueve el poder en uno de los campos de lucha más complejos es escalofríante, además de lo difícil que es comprender cómo funciona el sistema de justicia y las mismas leyes y su manoseo. La mayoría de veces que he asistido a una audiencia, he podido comprobar más allá del discurso, que funcionan a beneficio del bloque de poder representado en las estructuras patriarcales políticas, militares, sociales, religiosas  y económicas que controlan en su mayoría hombres.

Aún así estoy convencida que si para muchas mujeres y personas sobrevivientes de genocidio y otros delitos contra la humanidad, es importante buscar la justicia en este campo, entonces éste se convierte en un campo estratégico para la disputa de sentido que se requiere hacer en nuestro país. La valentía de quienes se atreven a llevar hasta un juicio a sus perpetradores y abusadores, se convierte es una responsabilidad para la sociedad completa, para entender la historia y reconstruirla.

Conforme se va desarrollando la trama judicial, se van presentando pruebas, peritajes, testimonios y documentos de archivo existe la posibilidad de llegar a ratificar que lo que sabemos como pueblos, lo que hemos sabido siempre en voz baja y es que estos crímenes si ocurrieron, que si hubo genocidio, que si hubo violación y esclavitu sexual. Conforme avancen estos procesos esperamos que esto se convierta en una verdad histórica probada por un tribunal, tal y como ocurrió con el juicio por genocidio en contra de Efraín Ríos Montt. Este tipo de hechos marcan una huella en la historia, en la memoria colectiva, de las luchas de las mujeres y de las luchas feministas.

 

[1] Comunicado Alianza Rompiendo el Silencio y la impunidad. 23 de junio de 2014.

[2] El destacamento fue cerrado en el año de 1988.

[3] Ibid.


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Por Cristina Chiquin 

El 19 de Marzo de 2013, dio inicio el histórico Juicio contra Efraín Rios Montt y José Mauricio Rodríguez Sánchez por los delitos de Genocidio y deberes contra la humanidad. Hoy, un año después el proceso continúa,  un proceso que para el pueblo Ixil ha significado toda una vida de búsqueda justicia.

“Cuando inicio el Juicio yo estaba contento porque sabía que había llegado la verdad al pueblo de Guatemala y no sólo a Guatemala si no al mundo. Eso me dio satisfacción, porque se conoció todo lo que nosotros sufrimos… Ellos lograron anular la sentencia políticamente pero históricamente nadie no la va quitar, ésta se sigue manteniendo en nuestro corazón.  Después de un año de la sentencia, la historia nos ha mantenido fuertes para seguir luchando y seguir exigiendo que haya justicia en Guatemala”  Benjamín Manuel Gerónimo, querellante y representante de las victimas en el Juicio por Genocidio.

Ese 19 de marzo del 2013 la sala de audiencia de la Corte Suprema de Justicia estaba llena, el Tribunal de mayor riesgo A, presidido por la Jueza Jazmín Barrios, dio  apertura a el  juicio a pesar de las estrategias dilatorias que la defensa del General Efraín Ríos Montt trató de imponer.

Los ojos de quienes observábamos se abrieron, muchas personas sabíamos que con el inicio de este proceso podríamos escuchar la voz de la verdad y de la memoria del pueblo a través de las y los testigos del pueblo ixil.

Ríos Montt estaba sentado en el banco de los acusados, algo que muchas víctimas no lograron ver. Sin embargo, quienes sobrevivieron las masacres perpetradas por el ejército de Guatemala, lograron llevar, una lucha que logró que este proceso se pudiera dar.

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A lo largo de los días siguientes se escucharon 97 testimonios  (43 de mujeres y 54 de hombres) presentados por el Ministerio Público y la parte querellante, conformada por la Asociación para la Justicia y Reconciliación –AJR- y el Centro de Acción Legal en Derechos Humanos –CALDH-.

En general, los testimonios hablaron sobre la experiencia vivida en los años 1982 y 1983 en el aérea ixil, en donde se cometieron masacres, bombardeos, asesinatos de hombres, mujeres, niñas, niños y ancianos. Con la estrategia de la tierra arrasada además se quemaron los cultivos como el maíz, se  destruyeron objetos personales y símbolos de cultura y fe, para llegar a la destrucción completa de la comunidad.

Los testigos también narraron los desplazamientos forzosos a los que la población Ixil tuvo que someterse debido a la persecución de la que eran objeto por parte del Ejército de Guatemala. El hambre, las enfermedades, el dolor psicológico, la separación familiar y el exterminio de poblaciones completas fueron parte de las secuelas vividas por el pueblo Ixil.

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Dentro de los testimonios presentados destacaron por su crudeza los de diez mujeres ixilies que narraron las atrocidades de violencia sexual vividas en manos de miembros del Ejército de Guatemala. Las violaciones contra las mujeres fueron actos de violencia carácter sexual, físico y emocional, ocurridos durante las masacres realizadas en las comunidades. Además, en muchos casos, madres e hijas y niñas  estuvieron sometidas a torturas físicas, esclavitud sexual, trabajo forzoso para los soldados ubicados en los destacamentos militares.

 “La verdad está dicha, la Justicia Sentenció”

Fue un proceso que tuvo muchos obstáculos, pero que con el esfuerzo y lucha del pueblo Ixil, se logró una sentencia histórica el 10 de mayo del 2013. Este día, en medio de gran expectación, se condenó a Efraín Ríos Montt  a 80 años de prisión inconmutables por los delitos de genocidio y delitos contra los deberes de humanidad y se absolvió de los cargos a José Rodríguez Sánchez.

Sin embargo, el 20 mayo, 10 días después de la sentencia dada por el Tribunal de mayor riesgo A, la Corte de Constitucionalidad, la dejo sin efecto y retrotrajo el proceso. Al hacerlo, la Corte de Constitucionalidad respondió en favor de la impunidad atendiendo los intereses de la oligarquía  y militares.

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A pesar de ello para el pueblo Ixil y para la historia de la justicia de este país la sentencia, se mantiene firme, la voz de la verdad fue escuchada y la búsqueda de justicia continúa.

Un año después y frente a la corte suprema de Justicia, Iduvina Hernández, activista y defensora de Derechos Humanos en Guatemala comentaba

“Sí hubo genocidio en Guatemala y eso se probó con el juicio iniciado justamente hoy hace un año. En las salas de esta Corte hubo genocidio, hubo una sentencia y José Efraín Ríos Montt y sus secuaces son culpables”

Esta Historia Jamás se Olvida

Un año después no llega el olvido y la memoria de quienes han buscado la justicia, y la verdad continúa alzando la voz para denunciar lo que pasó en Guatemala y lo que hoy lamentablemente sigue sucediendo.

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No lograron ocultar la verdad,  no lograron cortar la primavera. Benjamín Manuel Gerónimo  querellante y representante de las victimas en el Juicio por Genocidio, con un clavel rojo en sus manos y con la voz firme comentó:

“Estoy completamente convencido de que esta lucha que nosotros estamos haciendo,  está beneficiando a tres generaciones: una de quienes ya murieron y ya no lograron ver la sentencia pero sí ellas y ellos  se van sentir tranquilos, alegres porque nosotros seguimos trabajando por lo que ellos sufrieron. La otra generación los sobrevivientes porque ellos tienen esperanza de que sí hay justicia en Guatemala,  la otra es para la juventud porque va conocer la historia”

Un año se pasó rápido, pero la  búsqueda de justicia y el poder mostrar la verdad de lo sucedido es una lucha que ha llevado muchos años y que en el camino ha tenido que enfrentarse al terror de quienes quieren seguir manteniendo un estado de exclusión y dolor. Sin embargo, a pesar de ello,  la memoria renace y florece, porque en ella esta tejida la vida de hombres y mujeres que buscaban la vida y la paz.


Escuela de Cultura Popular Martires del 68
Por Patricia Karina Vergara Sánchez
Feminista, periodista y profesora en México

Por Patricia Karina Vergara Sánchez

“Venimos a gritar que la violencia sexual y el feminicidio son crímenes políticos, son actos represivos contra la desobediencia cotidiana de las mujeres”.

Unas cien mujeres y algunos hombres se reunieron este 9 de marzo en punto de las 12 del día frente a la estación del metro Doctores en la Ciudad de México para participar en una caminata-acción por la justicia respecto al reciente caso en donde una joven tepiteña de 20 años fue violada y posteriormente encarcelada por defenderse del agresor. La mayoría de las asistentes vestían de negro y morado y cubrían sus rostros con pasamontañas, antifaces o trozos de tela. Ahí desplegaron mantas y carteles con mensajes por justicia hacia Yakiri y a todas las mujeres que han sufrido violencia machista.

Comenzaron la jornada con una mujer encendiendo un incensario y con el humo generado por él fueron limpiando el camino que recorrerían de aquellas energías que deja la violencia feminicida.

Después, mujeres enmascaradas leyeron un pronunciamiento:

“La clausura del Hotel Alcázar es un hecho que justificamos y consideramos como acto de reparación y resistencia feminista. …queremos hacer memoria, justicia y exigir que se hable con la verdad. Verdad que ubicamos en la voz de Yaki. Verdad que denuncia las complicidades de hombres dentro del sistema de justicia que estuvieron impidiendo la libertad de una mujer que se defendió legítimamente. Verdad que denuncia que el machismo hace parte de las políticas de justicia que privilegian y encubren a los verdaderos culpables”.

Iniciaron un recorrido que cubriría las mismas calles que recorrió Yakiri Rubio, incluyendo aquellas en dónde la secuestraron y llevaron al hotel en que fue sometida a tortura y violación.

Las mujeres manifestantes demostrando su excelente capacidad de organización llevaban a cabo distintos actos concomitantes durante su recorrido: Algunas, con auxilio de un audio montado en una camioneta, leían explicaciones de lo que había ocurrido en esas calles y hacían reclamos de justicia. Se coordinaban con aquellas que llevaban los tambores e iban lanzando rítmicas consignas de autojusticia feminista:

“Ante la violencia machista: Autodefensa feminista”. “Ante una violación, machete al cabrón”. ”Verga violadora, a la licuadora”.

También avisaban a las y los habitantes de la zona sobre lo que estaba pasando:

“Alerta vecina, violador en la esquina. Alerta vecina: aquí vive un feminicida”.

Otras mujeres pegaban con engrudo en las paredes de la zona carteles que denunciaban los hechos. Unas más repartían volantes que parecían un atractivo panfleto publicitario, pero al leerlo se encontraba una denuncia del caso y la forma en que el Hotel Alcázar ha sido cómplice de la violencia hacia Yakiri y otras personas.

También había mujeres que tomaron la tarea de ir plasmando con pintura y unas sandalias de goma, las huellas de los pies de Yakiri por la ruta que recorrió. Un camino que quedó plasmado en el pavimento y en la memoria de quienes buscan justicia para las mujeres.

Cuando llegaron al  cruce de las calles Dr. Liceaga y Jiménez hicieron un alto y denunciaron que en ese lugar el 9 de diciembre del 2013, Yakiri Rubio Aupart  fue secuestrada por Luis Omar y Miguel Ángel Ramírez Anaya. La amenazaron con un cuchillo y la obligaron a subir en la moto.

Ahí, se realizaron algunos actos-performance, entre ellos el de un muñeco al que llevaban colgado por el cuello. A éste le cortaron un grotesco pene de cartón rosa; las asistentes lo golpearon con palos y le prendieron fuego. Mientras tanto leyeron un poema que invitaba a los agresores a no volver a dormir tranquilos.

Los vecinos de la zona miraban a lo lejos con curiosidad.

El camino se reanudó y los mensajes recordaban a las vecinas y vecinos de esa colonia que no merecen vivir junto a un secuestrador, violador y feminicida, ni tener alrededor policías ineficientes y probablemente corruptos.

Frente al Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal (TSJDF), que está apenas a unos minutos de donde fue secuestrada Yakiri, la consigna fue:

“¡Vergüenza, vergüenza, la justicia sin vergüenza!”

Ahí señalaron al TSJDF, a la agencia 50 del Ministerio Público (MP), a las y los policías como cómplices cotidianos de la violencia feminicida que vivimos las mujeres.

“Estamos aquí para decir públicamente que Yaki nunca debió ser privada de su libertad. Estamos aquí para denunciar que las condiciones actuales del proceso legal, el “exceso de legítima defensa”, es una respuesta corta y falsa. Nuestra exigencia es una justicia que tenga en cuenta los crímenes hacia los cuerpos de las mujeres. La legítima defensa nunca será un exceso frente a las agresiones feminicidas.

No nos callaremos, no dejaremos de hacer ruido, no pararemos de señalar al MP 50, a la fiscal Lucía Reza, al procurador Rodolfo Ríos Garza, a Santiago Ávila Negrón, al Tribunal Superior de Justicia, a Alejandro Fernández, y a todos los cómplices, violadores y feminicidas implicados en esta trama”.

Las manifestantes se trasladaron posteriormente hacia el Hotel Alcázar, bajo la consigna: “Hotel Alcázar, guarida de violadores”. “La complicidad es feminicidio”.

Ahí, la mujer del incensario y otras realizaron un ritual a la entrada del lugar con flores y veladoras. Luz para la energías de tanto dolor y horror que ha visto ese espacio.

En ese lugar las mujeres terminaron la ruta clausurando con cárteles el Hotel alcázar, señalándolo como guarida de feminicidas y violadores. Añadieron que no solamente ahí atacaron a Yakiri Rubio, sino también violaron a un niño del barrio vecino de Tepito en el 2013 y se sabe que otras personas han sido torturadas por la policía cuando el hotel era casa de seguridad, antes del 2001. Además, de que los vínculos delincuenciales entre el hotel, el MP y los hermanos Ramírez Anaya, se han evidenciado con el caso de Yakiri.

“Es por ello que venimos a señalar y denunciar la complicidad del encargado del hotel Víctor Núñez y de la recepcionista quienes siguen libres y tranquilos a pesar de ser cómplices de las atrocidades que suceden en sus habitaciones y quienes, además, fueron los que recomendaron a Yakiri lavarse y callarse para no meterlos en problemas. Denunciamos su complicidad con los hermanos Ramírez Anaya, quienes entraron a este hotel a violar como si estuvieran en su casa, teniendo a su disposición habitaciones abiertas para llevar a cabo sus crímenes.

Denunciamos a Alejandro Fernández, delegado de la Cuauhtémoc, porque su silenciamiento y su inacción es cómplice de todas y cada una de las violaciones y torturas que han sucedido en este hotel. Y ya que nadie ha clausurado esta guarida de feminicidas y violadores, antigua casa de seguridad, lo cerramos nosotras, recordando a las vecinas y vecinos, que si la Justicia Mexicana es misógina y encubre a todos estos violadores y feminicidas, nosotras no nos callamos, y seguimos condenándolos”.

Cuando terminó la lectura de su pronunciamiento, aparecieron globos con pintura roja que bombardearon el lugar.

Finalmente, las mujeres indignadas se retiraron hacia un parque y tianguis cercano y se dispersaron perdiéndose entre las calles de la ciudad.

Unos minutos después, frente al hotel manchado de rojo y con los avisos de clausura pasaron dos mujeres de la colonia con sus hijas e hijos al lado y bolsas de mandado en las manos. Se quedaron sorprendidas mirando hacia el  hotel. Una de las niñas, de unos nueve o diez años de edad, recogió uno de los volantes que estaba en el piso  y lo leyó:

 -Aquí fue mamá, aquí fue lo de Yakiri-. La madre también leyó:-No pensé que fuera tan cerca, que fuera aquí -.

Las dos mujeres apresuraron el paso de les niñes y se alejaron comentando en voz baja entre ellas.

En los oídos de quien esto escribe queda resonando un mensaje de las mujeres que se manifestaron:

“Hacer justicia es denunciar lo que ha pasado, visibilizarlo, sacar a la luz la verdad, condenarlo socialmente, y señalar la misoginia imperante que estructura los procesos jurídicos contra las mujeres que nos defendemos”.