Guatemala Comunitaria

Acción Global #NosDuelen56+1

Hace 365 días, el Estado de Guatemala cometió uno de los peores crímenes femicidas de la época democrática. El 8 de marzo de 2017, 41 niñas murieron en un incendio en el Hogar “Seguro” Virgen de la Asunción y 15 sobrevivieron con graves quemaduras en todo su cuerpo y traumas asociados al maltrato al que eran sujetas y al horror vivido esa noche.

Todas ellas son víctimas de un sistema que las mantiene en el empobrecimiento, falta de oportunidades y ciclos de violencias sin fin. Cuando ellas y sus familias buscan la protección del Estado, éste las sigue violentando al interior de estos centros con torturas físicas, sexuales y psicológicas, para acabar asesinándolas por rebelarse contra los abusos o intentar escapar de estos infiernos, como sucedió hace un año con las niñas del mal llamado Hogar Seguro Virgen de la Asunción.

Han pasado 365 días desde este crimen y los avances en la búsqueda de justicia, de reparación digna y de esclarecimiento de la verdad, son casi inexistentes. La justicia es muy lenta y se limita a perseguir a los autores materiales, pero no toca ni señala a los autores intelectuales, que son los verdaderos responsables de que estos Centros de “protección” sean espacios de violencias continuas contra las niñas y jóvenes que allí se encuentran. Incluso los jueces han dado privilegios a algunos de los responsables otorgandoles libertad.

Tampoco se relaciona el papel y responsabilidad del ejecutivo ni se investiga sobre las redes criminales, que muchas voces denunciaron que operaban en este Hogar.

Los mismos medios de comunicación y parte de la sociedad han realizado sus propios juicios paralelos y condenatorios contra las familias y las víctimas, mostrando de nuevo la perversidad de nuestros sistemas al situar a las víctimas de estas violencias como culpables e incluso merecedoras de lo que les pasa.

A los 365 días desde este terrible crimen femicida, las familias de las 41 niñas asesinadas y 15 sobrevivientes, incluyendo al bebé de una de ellas, sufren continuas discriminaciones por parte de las autoridades judiciales. Esto muestra que existen diversas categorías de víctimas y al ser niñas y jóvenes en condiciones de exclusión social y empobrecimiento, eso las convierte en objetos descartables para esta sociedad y sobre todo para sus victimarios, las autoridades del gobierno de turno.

El hecho de que varias niñas estuvieran embarazadas es un signo de violencia sexual del que poco se habla y del que el Estado también es responsable.

Desde todas las estructuras del Estado de Guatemala, con la complicidad de los medios de comunicación oficiales y parte de los movimientos sociales, se está creando un manto de silencio y de olvido sobre estos crímenes, lo cual nos condena como sociedad a repetir una y otra vez estas violencias.

Por ello hoy juntas, en solidaridad y con la convicción de nuestra fortaleza, hacemos acciones de memoria feministas usando el arte, nuestros cuerpos y nuestras voces como herramientas políticas, para elevar un grito de justicia, de rebeldía y de denuncia de este sistema patriarcal y racista en el cual nuestros cuerpos son usados como mercancía y objetos desechables y no tenemos libertad para decidir sobre ellos.

Este 8 de marzo, seguimos luchando junto a las familias de las 41 niñas asesinadas y de las 16 sobrevivientes, en solidaridad con su búsqueda de justicia, de reparación digna y de esclarecimiento de la verdad, lo cual es responsabilidad del Estado de Guatemala.

Seguiremos gritando HOY Y SIEMPRE que #NOSDUELEN56+1, para romper el silencio y luchar contra el olvido que nuestras sociedades y estados construyen sobre estos crímenes todos los días. Porque una sociedad que olvida su historia, está condenada a repetirla. Seguimos y seguiremos poniendo rostro a cada una de las 56 víctimas del Hogar Seguro y de todas las víctimas de las violencias machistas,racistas y colonialistas que se producen cada minuto en cualquier parte del mundo.

Seguiremos gritando HOY Y SIEMPRE que #NOSDUELEN56+1, porque somos feministas, porque nosotras estamos vivas y nuestro compromiso con las 41 niñas asesinadas y 15 sobrevivientes es luchar y denunciar para que no haya una muerta más…VIVAS NOS QUEREMOS!

Todas nuestras acciones son fruto del poder colectivo feminista que vamos tejiendo al compartir las calles, nuestros saberes y prácticas de resistencia individual y colectiva frente a las distintas formas en que se manifiesta el patriarcado, el racismo y el capitalismo depredador de nuestros cuerpos y nuestros territorios.

Por eso hoy, junto a nosotras hay mujeres en Chile, Argentina, Suecia, México, Estados Unidos, Honduras, El Salvador, Suiza, Colombia, España y otros lugares haciendo acciones de memoria y de lucha que se suman a esta acción global #NosDuelen56 porque somos muchas, no estamos solas, somos poderosas y porque cuando tocan a una nos tocan a todas!! #NOSDUELEN56

Todas nosotras: artistas, feministas, lesbianas, trans, gordas, trabajadoras sexuales, mujeres empobrecidas, viejas, jóvenes, flacas, adolescentes, campesinas, estudiantes, profesionales, analfabetas, indígenas, desempleadas, negras, migrantes, refugiadas, madres, con diversidad funcional, jefas de hogar, empleadas domésticas, cuidadoras, urbanas, rurales…nos sumamos hoy al Paro Internacional de Mujeres a través de la Acción Mundial #NosDuelen56 porque creemos y soñamos que otro mundo es posible…

HOY Y SIEMPRE #NOSDUELEN56 Por eso, mañana 9 de marzo sigamos luchando, así como el 10 y el 11… porque esta lucha contra la impunidad por las 41 niñas asesinadas y 16 sobrevivientes no es solamente de un día, sino de cada día, y se hace con el apoyo a las familias, con cada acción en la calle, con cada acción desde el arte, con cada palabra de memoria y de denuncia. Sólo así lograremos justicia para las víctimas y sobrevivientes y vidas libres de violencias para todas!!!