Guatemala Comunitaria

Por Quimy De León

Recorrimos más de quinientos kilómetros para llegar a la Aldea El Pato, en el municipio de Sayaxché en Petén. Esta comunidad  nació logro de la lucha organizada por recuperar la tierra, el lugar en donde se encuentra asentada formaba parte de una la finca de un capital del ejército de Guatemala. Las mujeres y hombres maya Q’eqchi´ decidieron recuperar la tierra luego de la Firma de la Paz en 1996. La Aldea El Pato se encuentra ubicada en medio de los gigantescos aguales y pantanales de esta zona, mismos que están siendo destrozados por los intereses de los terratenientes para la ganadería, las plantaciones de Teca o Palma Africana.

Durante la guerra en Guatemala en esta zona se registraron fuertes combates entre la organización guerrillera de las Fuerzas Armadas Rebeldes FAR y el ejército, así lo cuenta uno de los compañeros presentes en la reunión, mientras el calor se encargaba de recordarnos lo difícil de la vida dentro de la inmensidad del Petén.

El calor era extremo -”42 grados a la sombra”, nos dijo un señor-; era el mediodía cuando empezamos a ver las primeras casas. Las mujeres de la comunidad ya nos estaban esperando para platicar. La intención era contarnos sobre su historias, su comunidad y sus sueños. Juntas, pues como en muchos lugares, se han organizado para mejorar sus vidas, luchar en contra de la violencia contra las mujeres y emprender un importante proyecto de salud.

Mientras hablábamos y reflexionábamos sobre cómo nos afecta la violencia en todas sus expresiones, más de diez niños y niñas -la mayoría de menos de cinco años- jugaban a nuestro alrededor. Más allá de estas acciones y proyectos concretos del día a día, urgentes y necesarios, estas conversaciones nos dan insumos para construir conocimientos juntas y nos dan las pautas para construir ese otro orden civilizatorio, como propone la feminista Margarita Pisano. Otro orden que nos permita tomar acciones que puedan poner en jaque las viejas estructuras de poder que habitan entre los pueblos y nos sujetan.

El compromiso de defender la vida, el agua y la tierra “es por ellos”, dijo una de las señoras más grandes. Y tiene total sentido. Me hice entonces varias preguntas que me problematizan y le dan vueltas a mi cabeza. ¿Cuál debe ser el sentido que le debo imprimir a mi vida y mis luchas personales para que sumado a las de las otras, nos den otro sentido de vida colectivo y que nos permitan darle a la niñez otra vida, que sea vivible aquí y ahora?

Viajar a todas partes

Viajar hacia el cosmos de las relaciones más íntimas y hacia mi propio mundo interior es una de las experiencias más emocionantes y extraordinarias. Más aun si trae una consigo aprendizajes y la alegría de quien ha vivido con mucha intensidad. Cuando reflexionamos desde la teoría y la acción política feminista sobre la violencia, no lo hacemos como algo abstracto, solamente por el gusto por el conocimiento, por un activismo conmemorativo o por las acciones alrededor de un proyecto de una oenegé, mucho menos para acumular créditos personales como “expertas”.

Entender la violencia para transformarla supone tratar de descifrar con estricta rigurosidad, compromiso y a la vez con actitud liberadora mi historia propia y los nudos y entramados que la componen y evidencian una historia colectiva construida por una sociedad violenta, quiénes la han dirigido y porqué. Liberar el cuerpo de las marcas de la violencia vivida, en la familia, en la escuela, en la iglesia; determinada por el contexto patriarcal, conservador, clasista y militarizado en medio de una guerra contrainsurgente, ha sido un verdadero reto de todos los días, de todos mis días. Poco a poco, conforme una avanza en este recorrido, es posible entender que es posible desterrar el terror, el odio, la internalización de la violencia y las enfermedades.

La violencia se reproduce en sus expresiones más grotescas y na la vez las más sutiles, se oculta en las relaciones afectivas, de amistad, compañerismo o de amor; tanto que las hacen tan cotidianas como normalizadas. La competencia y guerra sin cuartel entre personas cercanas enfrentándose por tener control y poder unas sobre otras, es asqueroso y desesperanzador. La disputa por dinero, trabajo o protagonismos nos hacen pensar que si hemos dedicado una buena parte de nuestra vida para tratar de entender y transformar nuestro entorno; hay algo que nos hace falta, algo que requiere que seamos más agudas y más contundentes. Para entonces poder garantizarle a las más pequeñas las sonrisas, juegos y tranquilidad que necesitan,  resultado de una vida digna. Ésto requiere de toda nuestra creatividad y honestidad.

Captar la espontaneidad de la mirada propia de la niñez, de jugar sin más que disfrutar cualquier momento en cualquier lugar, me obliga a pensar en el pasado y presente violento y a continuar con nuestra decision de terminar con la violencia patriarcal en contra de las mujeres, incluso de los hombres, perpetradores y a la vez víctimas del sistema que les confiere el poder del uso de la violencia. Para lograrlo, requerimos tener una dosis de mirada histórica y hacer síntesis de nuestras vivencias.

Decidirnos a mirar más allá de hechos, ir hasta la raíz para arrancarla y sembrar de nuevo con los sueños acumulados de todas las mujeres que han vivido, vivimos y las que vienen nos supone muchos esfuerzos. Dentro de tantos, sin duda, el papel que juega la fotografía en este compromiso con la vida, impregna de más sentido a mis viajes. Al recorrer el mundo con una cámara, los frijoles sabrán cada vez más ricos.


Por Nelton Rivera –Prensa Comunitaria.

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Comunidades Maya Kaqchikel y comunidades mestizas del municipio de Chuarrancho en la zona central del país, luchan de forma pacífica por el agua, especialmente por el afluente del río Motagua, los pueblos se organizaron frente al acoso de empresarios que buscan instalarse de forma violenta.

Llegar a Chuarrancho es toda una travesía, de contar este municipio con una carretera asfaltada o pavimentada posiblemente el viaje duraría 40 minutos, la corrupción de las administraciones de los gobiernos municipales y el abandono del Estado se reflejan fácilmente en la carretera de terracerría que hace imposible desplazarse fácilmente de la capital hacia el municipio.

El Miércoles 6 de noviembre 2013, las comunidades Kaqchikeles realizaron una concentración en el campo de futbol, en una instalación bastante grande, varios cientos de personas participaron. Además las comunidades del pueblo mestizo acompañaron la concentración. Mujeres y hombres, niños, jóvenes y adultos mayores estuvieron presentes mientras varios lideres y lideresas dieron un informe sobre los últimos logros y avances de su lucha.

Uno de los objetivos de esta concentración fue informar al pueblo sobre la recuperación de una parte de las tierras comunales que históricamente les pertenece,  este fue uno de los puntos principales junto a la lucha contra el proyecto Hidroeléctrico “El Sisimite” propiedad del ingeniero Álvaro Aguilar Prado. El tercer punto abordado en la asamblea fue la exigencia que llevaron las comunidades recientemente al Congreso de la Republica para exigir fondos para la re construcción de la carretera.

Autoridades ancestrales, representantes de la cofradía, lideres y lideresas comunitarias realizaron una nueva asamblea, la marimba estuvo presente acompañando la tarde, finalizando con un baile de las mujeres de la cofradía para cerrar el festejo por los logros alcanzados.

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“Todo el pueblo de Chuarrancho, todo el pueblo lo que debemos de hacer es defender nuestra dignidad, para que haya paz en nuestro municipio. Debemos de hacer de verdad la unidad, encontrar la unidad del ser humano de las y los hermanos que vivimos en nuestro pueblo. Esta es una lucha pacífica,  que hemos tenido durante mucho tiempo, hoy buscamos la justicia en esta Guatemala.” Abigaíl Monroy, lideresa Kaqchikel.

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Nuestra lucha

“Como pueblo de Chuarrancho hemos sufrido, nos discriminaron las grandes empresas, las grandes instituciones,  nos quieren despojar de nuestro territorio, nos quieren quitar nuestros recursos naturales y nuestra comunidad indígena de Chuarrancho hemos mantenido la armonía y la unión para poder luchar y defender nuestros derechos.

El pueblo maya de Guatemala ha sufrido desde hace mas de 500 años, siempre los marginados y los discriminados es el pueblo maya, nos otros tenemos muchos valores, el respeto el amor hacia la madre naturaleza, a nuestra tierra. Nosotros como pueblo de Chuarrancho, junto a la autoridad ancestral, junto a la cofradías, por mas de 100 años ha existido la cofradía y ellos son los encargados de mantener la cultura de Chuarrancho.

También están las Nanas, las señoras que son parte del consejo de ancianos y ancianas, el Consejo de Ancianos que son luchadores que siempre han llevado la autoridad indígena de Chuarrancho.

Queremos denunciar las injusticias que se han hecho en nuestro municipio, pero también a nivel de Guatemala, sufrimos del conflicto armado interno, por mas de 36 años, lo sufrimos como pueblo Maya, últimamente el gobierno central, esta en contra de nuestras comunidades, comunidades organizadas. Porque, por los intereses económicos, ha permitido las licencias mineras a otros países, para que ellos sean beneficiados con las hidroeléctricas, la minería y el pueblo no quiere quedarse sin tierra ni recursos naturales.

El pueblo de Chuarrancho ha sufrido, el 25 de junio del 2001 el Registro de la Propiedad despojo a todos los vecinos de su tierra, hablamos de más de 15 mil personas, el Registro General junto con la Municipalidad de Chuarrancho hicieron acuerdos para poder despojar a las comunidades de sus tierras. En el 2009 también otra comunidad, la comunidad de San Buena Ventura, también el gobierno y las empresas quieren quitarnos el Río Motagua, que es una de los ríos más grades de Guatemala, pero nosotros estamos en lucha, queremos mantener la paz, queremos la armonía de nuestra comunidad.

Nosotros vamos a mantener siempre en unión, en armonía y en paz. En nombre del pueblo de Chuarrancho, en nombre de la comunidad indígena queremos que escuche el mundo las injusticias que se están viviendo en Guatemala.”  Santos Alvarado, presidente de la Asociación de la Comunidad Indígena de Chuarrancho.

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Recuperación de las tierras Comunales

En Guatemala muy poco se habla de la lucha por la recuperación de las tierras comunales de los pueblos, el pueblo Kaqchikel de Chuarrancho realizó una fuerte lucha legal para recuperar parte de las tierras que forman su territorio ancestral, aun faltan tierras pero su lucha continua.

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Fue durante el gobierno dictatorial del general Justo Rufino Barrios en el siglo XIX, en el año de 1877 Barrios aprobó el decreto 170 relativo a la Redención en Terrenos cedidos por contrato enfiléutico[1], lo que provoco que terratenientes del municipio como Miguel Klee desde San Raymundo reclamara las tierras comunales de Chuarrancho como tierras baldías. Fue hasta 1897 luego de un litigio que fueron devueltas las tierras comunales el 2 de julio  de ese año, fue otorgado el titulo de propiedad sobre 81 caballerías, con 21 manzanas y 704 varas cuadradas de tierra comunal. De esa manera fue inscrita como Finca número 339, del departamento de Guatemala el 2 de octubre de 1897.[2]

Las comunidades Kaqchikeles no estuvieron solas en este litigio,  el caso fue acompañado por COMKADES, a través del componente de Justicia del programa Maya, fue precisamente el 17 de octubre del año 2012 que se ganó definitivamente el litigio a favor de la Comunidad indígena de Chuarrancho.[3]

Desde el año 2012 la Sala Tercera de la Corte de Apelaciones del ramo civil y mercantil ordenó  al Registro de la Propiedad la titulación de la tierra, en este caso devolverla como tierra comunal a favor de las comunidades Kaqchikeles. Contrario a este mandato de la Corte, las comunidades fueron notificadas en noviembre del 2013, finalmente el Registro de la Propiedad accede a realizar la titulación.

“se ha ordenadó  a la Registradora de la Propiedad que restituya la finca 339 a nombre de la Comunidad Indígena Vecinos de la Aldea Chuarrancho. Con esto la comunidad recuperaría el título de su territorio ancestral. Por medio del otorgamiento del amparo, se suspenden las inscripciones anómalas que realizó el Registro de la Propiedad sobre este territorio; actualmente este caso se encuentra pendiente de resolver en definitiva, debido al recurso de apelación interpuesto por la alcaldía municipal de Chuarrancho, a favor de quien se había inscrito anómalamente la finca en cuestión.”[4]

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Empresas que atentan contra la vida: La Cementera y las areneras

Al pasar por Chinautla rumbo a Chuarrancho los principales cerros testimonian la destrucción acelerada que la empresa Cementos Progreso provoca, desapareciendo grandes cantidades de montaña para extraer de la tierra materiales que servirán para la comercialización de cemento, material selecto, arena entre otros.  Además Cementros Progreso pretende construir una carretera exclusiva que le servira para conectar la Planta “San Gabirel” en San Juan Sacatepéquez con las carreteras para que su producción sea transportada, esta carretera que autodenominaron “Anillo Regional” pasaría por el municipio de Chuarrancho.  Otra problemática en el municipio es la maquinaria instalada en el centro del río “Las Vacas”, extrayendo arena.

Para José Cruz del Colectivo Madre Selva hay otro problema en este territorio, la familia Castillo, dueña de la Cervecería y la empresa Agua Salvavidas, están tratando de comprar grandes extensiones de montaña especialmente en donde se capta la mayor cantidad de agua, recurso  que alimenta los manantiales de donde se abastecen sus empresas, mismo recurso vital para las comunidades del área quienes verían completamente afectados por la falta del agua, especialmente en las épocas de calor.

Chuarrancho se encuentra rodeado por los afluentes de dos grandes ríos;  por el sur  el Río “Las Vacas” que fue convertido en desagüe,  empujando en sus aguas los deshechos  que provienen de la ciudad capital y dejando en todo su recorrido grandes cantidades de plástico a las orillas de su afluente.  Por el norte es rodeado por el Río “Motagua” que abastece del vital liquido a todas las comunidades del municipio, alimentan varios ecosistemas y protege cientos de especias de animales, flora y fauna en su gigantesco  recorrido hasta llegar al  Caribe.

Las  voces de las mujeres en lucha y resistencia

En la concentración estuvo presente Yolanda Oquelí lideresa representantes de la Resistencia pacífica en “La Puya”, quienes luchan contra la extracción minera en San José del Golfo y San Pedro Ayampuc, actualmente esta siendo criminalizada por los intereses de la empresa EXMINGUA y la empresa Kappes Kassiday & Associates KCA de los EEUU. Otra de las lideresas que estuvieron presentes es  Margarita Ramos representante de la Comunidad CPR (Comunidad de Población en Resistencia) 31 de Mayo en Ixcán Quiche, ella al igual de miles de comunitarios de la CPR son sobrevivientes de la represión del Estado de Guatemala durante la guerra y ahora defiende el territorio de empresas Hidroeléctricas, mineras, entre otras. Las dos lideresas compartieron su pensar y sentir con las y los comunitarios presentes, como una forma de fortalecer los lazos de lucha y resistencia entre los pueblos.

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Yolanda Oqueli lideresa de la Resistencia Pacífica “La Puya”

“Guatemala un país hermoso, un país en donde hay gente buena, gente que esta luchando por la paz, sabemos que habemos muchos y muchas guatemaltecas, en su mayoría, que luchamos por la paz, pero que no es fácil.

Somos invadidos por gente que viene a despojarnos de nuestro territorio, lamentamos decir que siendo defensores y defensoras de la paz, defensores por una vida digna para nuestros hijos e hijas, hemos sido victimas de la violencia, fuimos reprimidos, somos gente que ha sido criminalizada por el simple hecho de decir que estamos exigiendo nuestra igualdad de condiciones.

Lamentablemente en nuestro país cuesta creer en la paz, cuando el mismo gobierno viola nuestros derechos, hemos tenido en la resistencia contra la minería esa experiencia, nos hemos reunido con el presidente y no hemos visto voluntad política, ni la mas mínima intención de tener paz en este país.

Por eso es importante escuchar la verdadera realidad de Guatemala, para denunciar al mundo que los pueblos queremos paz.”

Margarita Ramos, lideresa comunitaria CPR “La Unión” 31 de Mayo

“Represento a la CPR Comunidades de Población en Resistencia, que resistimos 15 años en la montaña durante el conflicto armado, a pesar de eso no nos hemos hecho para atrás, al contrario hemos alzado la voz,  gracias a organizaciones como Madre Selva, Ukux Be quienes nos han apoyado tenesmo al experiencia de cómo administrar nuestros bienes naturales.

En la Comunidad Unión 31 de Mayo, tenemos una hidroeléctrica comunitaria, ya a funcionado por mas de un año  y la misma comunidad la esta administrando. Se puede entonces, hago la invitación pueblo Maya a que defendamos nuestros recursos, manifestar nuestros derechos, alzar nuestra voz y que no nos dejemos, que sigamos un paso adelante.”


[1] Chuarrancho, conociendo la historia, costumbres y tradiciones. Junio 2011.

[2] Ibidem.

[3] Informe Anual Consolidado de Actividades del “Programa Maya – para el pleno ejercicio de los derechos de los pueblos indígenas de Guatemala”. Periodo 1 de enero – 31 Diciembre 2012.

[4] Ibidem.

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Fabian Campos[1] y Quimy De León -Prensa Comunitaria.

Portada de Sucesos en 1966.

Portada de Sucesos en 1966.

Hace ya casi 51 años que se fundaron las Fuerzas Armadas Rebeldes en Guatemala y con ello se inició una historia conflictiva, en más de un sentido. En ella se mezclan filias y fobias, recuerdos y reclamos, silencios y olvidos en los que afirmar cualquier cosa es el inicio de un debate muchas veces ríspido y casi siempre sin que se aclare aquello que motivó el debate. Esa situación no es incomprensible si tomamos en cuenta que, a pesar de lo mucho que se ha escrito sobre los años de la guerra no es posible decir que se haya escrito aún la Historia. El intento más reciente es el libro editado por FLACSO Guatemala: Historia reciente 1954-1996. Tomo II La dimensión revolucionaria, y a los pocos días de presentado ya era blanco de fuertes críticas por lectores ansiosos de ver confirmada su propia versión.

Un ejemplo de lo que decimos es que aún hoy, no existe un consenso sobre la fecha de fundación de las FAR. Para algunos, como Carlos Figueroa, Guillermo Paz Carcamo y Arturo Taracena del libro ya mencionado, la fecha fue el 18 de diciembre de 1962, mientras otros dan al 7 de febrero de 1963 como día de fundación, por ser la fecha en que se deciden el mando y el lugar de ubicación de tres de los cuatro frentes guerrilleros -a pesar de que siempre se ha dicho que fueron tres. Tampoco existe un consenso sobre aquellos que pueden ser reivindicados como legítimos fundadores. La lista más completa de estos es la que menciona a Yon Sosa, Turcios Lima, Trejo Esquivel y Loarca Árgueta por el MR13; Bernardo Alvarado Monzón, Mario Silva Jonama, Carlos René Valle Valle y Joaquín Noval de parte del PGT; y a Roberto Lobo Dubón, Roberto Taracena Samayoa, Horacio Flores, Enrique Paz y Paz y Carlos Estrada por el Movimiento 12 de abril.

Durante Entrenamiento en el manejo de armas entre campesinos de la región.

Durante Entrenamiento en el manejo de armas entre campesinos de la región.

Al presentar esta lista de fundadores estamos dejando fuera a Rolando Morán -quien según estos autores sí estuvo en dicha reunión, pero que no es mencionado en ningún otro texto-, y corrigiendo el nombre del presidente de la AEU, pues para ese libro se llama Mario y no Carlos Estrada, como es en realidad. Y, de la misma manera, nos ponemos en el peligro de ser señalados de falsarios, al no incluir varios nombres de gente que estuvo en dicha reunión pero no en las discusiones -por ejemplo, aquellos que formaron parte del equipo de seguridad de la reunión. Nos hacemos entonces blanco de las críticas que se hacen a las versiones que tienen como centro a los dirigentes y no a las bases, como si la historia la hicieran los grandes hombres y no los pueblos.

Si en un hecho concreto y limitado como éste se pueden ver las disputas existentes -de las cuales no mencionamos todas por supuesto-, podremos imaginar las que se siguen referidas otros momentos claves de lo que se ha llamado la primera etapa de la lucha armada en Guatemala. El rompimiento con el 13 de noviembre, la creación del Centro de Dirección Revolucionaria, la disputa entre las FAR (incluyendo la FGEI y la Resistencia) y el PGT respecto al gobierno de Méndez Montenegro, la muerte o asesinato del Comandante Luis Augusto Turcios Lima, el problema de la sucesión en el mando, las sordas disputas por el control del poder al interior de la organización, los sucesivos intentos de reunificación con el 13 de noviembre y el PGT, la expulsión de los guatemaltecos que se entrenaban en Cuba, la degradación y posterior expulsión de Cesar Montes, el nuevo mando de la guerrilla y las disputas internas que llevaron a la desmovilización de la FGEI, el impacto de la represión desatada por el gobierno guatemalteco tanto en la montaña como la ciudad, y la búsqueda de un nuevo horizonte para las FAR en los años 70…..

El guerrillero Yon Sosa en 1967

El guerrillero Yon Sosa en 1967

¿Por qué es tan complicado escribir una historia sucedida en tan breve periodo -1963-1967? Ya hemos mencionado algunas causas, pero hay otras que son también importantes desde el punto de vista académico. El primero es que esas FAR son una guerrilla prácticamente ágrafa. Son pocos los documentos públicos y aunque su calidad sea muy buena, para iniciar la comprensión nos hacen falta documentos internos que puedan confrontar, validar o desechar las afirmaciones vertidas en ellos. Existió una distancia enorme entre lo que se hizo público y las condiciones reales de discusión y las correlaciones de fuerza. Nos hace falta un texto que presente y confronte esos documentos públicos con, por ejemplo, los documentos internos capturados por las agencias de seguridad e inteligencia del gobierno guatemalteco.

Un segundo elemento es que se toma como verdad grabada en piedra lo que se ha escrito sobre el periodo, sobre todo lo que se escribió en el momento mismo de los sucesos, como “documentos históricos” en un sentido positivista. Poco se ha avanzado en la crítica de esas fuentes, señalando que quien los redactó plasmó en ellos no la realidad sino su realidad, cargada de sus prejuicios y expectativas. Tomar los documentos y escribir la historia de las FAR a partir de los documentos del PGT, para reivindicar al propio partido, o hacerla tomando solo los documentos de la FGEI para denostar a los comunistas guatemaltecos -por poner dos ejemplos- es repetir las disputas ideológicas de ese momento, además de aportar poco a esclarecer el tema.

Publicada en la revista Sucesos con fotos sobre la guerrilla guatemalteca. 1966.

Publicada en la revista Sucesos con fotos sobre la guerrilla guatemalteca. 1966.

Una tercera razón es que son pocos los testimonios publicados al respecto. Pero aún estos pocos testimonios están llenos de recuerdos y olvidos, de cosas que se desestiman porque no las vivió presencialmente el testimoniante o porque niegan o cuestionan el propio recuerdo o la elaboración explicativa que ha hecho el autor o autora para la derrota de ese primer periodo.

A pesar de esas dificultades, creemos que no sólo es necesario reflexionar sobre la primera etapa de la lucha armada en Guatemala, sino que es una obligación para todos hacerlo. Para los viejos militantes de esa década, para aquellos que en los setenta y ochenta se sumaron a la lucha por una Guatemala diferente en alguna de las organizaciones político-militares –muchos de ellos saber o entender los motivos del fraccionamiento del movimiento revolucionario-, para los académicos. Y primordialmente para aquellas generaciones que aunque no vivieron el conflicto, están en buena medida determinados por sus resultados.

Un baño cerca de las armas, Guatemala, 1966.

Un baño cerca de las armas, Guatemala, 1966.

Es por ello que es lectura obligada el libro Somos los jóvenes rebeldes que ahora presenta Pablo Monsanto, comandante de las FAR durante casi 20 años. En su libro, sin duda, deberá de tocar los temas que he mencionado y otros muchos más. Seguramente será criticado duramente por unos y reconocido por otros tantos. Es necesario leerlo desde las inquietudes acá expresadas: se tendrán que buscar los conflictos de la memoria, confirmar datos, cuestionar otros, separar el recuerdo del hecho, el hecho de la valoración a posteriori, criticar –en el sentido académico- sus fuentes; pero siempre aportará a la comprensión de ese periodo de la historia reciente.

Para las jóvenes generaciones será primordial leerlo, pues el libro aporta elementos para entender aquellos momentos y circunstancias vistas desde los ojos de hoy.  Y si, más allá del testimonio y las anécdotas, nos permite entender la complejidad de los procesos económicos, sociales y políticos que generaron las condiciones para que un grupo de personas, con todas sus contradicciones, aciertos y desaciertos se decidieran iniciar la aventura heroica de enfrentar y tratar de cambiar el sistema y la sociedad guatemalteca llena de privilegios para unos y exclusiones para las mayorías.

Foto original de César Montes y la guerrillera Rosa María. Fue publicada “con el comandante Montes sin la guerrillera Rosa María ,Guatemala, 1966.“

Foto original de César Montes y la guerrillera Rosa María. Fue publicada “con el comandante Montes sin la guerrillera Rosa María ,Guatemala, 1966.“

Será un libro necesario en la medida en que aporte a la autocomprensión de la izquierda guatemalteca en los momentos que hoy vive. Será útil si los elementos que presenta contribuyen para que esta izquierda, hoy sin norte y desfondada, tenga la posibilidad de encontrarse con sus raíces y sus logros: en efecto, no se construyó la sociedad socialista que se proclamaba, pero esas luchas transformaron radicalmente al país: ése es un legado innegable de la izquierda.

La expectativa sobre este libro es que nos pueda dar la oportunidad de leer la historia desde uno de sus protagonistas y que pudiera posibilitar una lectura desde una profunda autocrítica de las prácticas pasadas y que, algunas, se siguen manteniendo hasta hoy.

Publicada en la revista Sucesos con fotos sobre la guerrilla guatemalteca. 1966.

Publicada en la revista Sucesos con fotos sobre la guerrilla guatemalteca. 1966.

 

Pablo Monsanto “La intención es dejar constancia”

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En una entrevista que hicimos a Pablo Monsanto en el marco de la presentación de su libro “Somos los jóvenes rebeldes. Guatemala Insurgente” nos cuenta las motivaciones que tuvo para escribir y algunas de los aportes a la comprensión de la memoria y la historia que podemos encontrar en él.

Pablo Monsanto se involucró en la lucha revolucionaria desde los 15 años, fue comandante de la organización revolucionaria Fuerzas Armadas Rebeldes – FAR y fue parte de quienes firmaron los Acuerdos de Paz, después de ésta etapa se ha dedicado a la lucha político electoral en el partido Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca – URNG y Alianza Nueva Nación -ANN.

La memoria frente a nuestros ojos

El libro, es un relato analitico, está escrito en el presente histórico. Está escrito en tercera persona, yo no quise hablar de mi como que era el centro de todo traté de ser lo más objetivo posible ubicando el papel que yo jugué. El libro no tiene sesgo de querer dañar la imagen de alguien en particular, simple y sencillamente relata los hechos y en que contexto se dieron. En el libro encontrarán muchas anéctotas y fotografías.

Quienes han leído el libro, piensan que el libro tiene elementos que pueden ser analizados desde el punto de vista sociológico, tiene caracteristicas muy particulares pues describe el medio geográfico, dará una idea de el marco en el que se desarrolló esa lucha. El libro abarca desde 1963 que fue el momento en el que la guerrilla Edgar Ibarra se instaló en la sierra hasta 1967.

Escribí en base a textos autobiográficos de otros protagonistas del período como Juan Cofiño y “Daniel“ que recientemente murió. Acordamos que yo escribiría un libro en donde relataría lo que había pasado. Entrevisté a varios compañeros como “Emilio”que aun vive, Juan Cofiño y Daniel que murió hace dos años, algunas cosas también las conversé con César Montes. Todo esto para poder refrescar algunos datos y algunos hechos.

Me tomé la tarea de escribir el libro con la experiencia que yo tenía de escribir y con la capacidad de investigar y de análisis que he tenido en toda mi participación revolucionaria. También hice trabajo de hemeroteca tanto en Guatemala como en México, para obtener fotografías entre otras cosas. Hice esfuerzos en tratar de obtener información por otros canales y otros medios, que fue bastante díficil.

Al inicio de escribir el libro, se me puso un poco complicado y lo que hice fue publicar algunas partes como folletos, hay dos partes del libro que así las publiqué, para empezar dar a conocer algunos elementos y vi que este tipo de relato tenía aceptación en general.

Entonces ahí tomé la decisión de dedicarme a escribir el libro. Pero como lo hacía solo, solamente hubo una compañera que me ayudaba a revisar redacción y ortografía, me llevó un tiempo, todo esto fue en el año 2008. A partir de eso empecé a leer todo lo que habia en la hemeroteca, para darle la interpretacion correcta y utilizar los elementos como argumento para poder decir las cosas que se dicen en el libro. En una oportunidad llevaba escrito 90 paginas y el USB se me arruinó, tuve que parar un tiempo, me golpeó mucho y volví a reconstruir todo, ésto fue bastante díficil.

La intención es dejar constancia de lo que fue esa etapa de lucha de la guerrilla en el oriente del pais. Nos hemos dado cuenta que hay otros escritores y que hay opiniones que no reflejan la realidad, creímos que era necesario aclarar algunas cosas.

Además porque la propaganda enemiga ha sido tan fuerte que incluso ha calado en algunos sectores de la izquierda que se lo han creído, esperamos que aporte elementos para entender la historia y que las cosas que se dicen, no necesariamente fueron así. Por ejemplo la idea que crearon de la guerrilla en general, principalmente sobre la del oriente el pais, en concreto la de la Sierra de las Minas.

Ésta guerrilla nunca llego a tener más de cien hombres. La imagen que daba la derecha y el ejército y sus aliados internacionales era que nosotros eramos una fuerza militar muy grande que había que combatir con todo. En el libro relato cómo al principio eramos veintiuno, al año nos quedamos solo siete, de esos siete costó muchísimo crecer para que a los dos años pudiéramos llegar a tener cuarenta hombres dentro de la guerrilla. La actividad que la guerrillia desarrollaba creaba un ambiente y una imagen que no correspondía a la realidad.

Por otro lado, los problemas internos de la guerrilla nunca se dieron a conocer, muchos de esos problemas  se reflejan hasta este momento. Algunos eran por la influencia internacional y por la disputa que hubo siempre dentro del movimiento revolucionario por la conducción, por la dirección y el papel que la guerrilla debía jugar, ésto estaba relacionado con la posición que Cuba jugó en relacion a America Latina, eso esta bien claro en el libro.

Nadie se imagina que la guerrilla al estar tres meses en la montaña ya, una cuarta parte pidió su baja, ya no querían estar en la guerrilla. Esos elementos pueden ayudar a comprender lo que pasó y los grandes errores que se cometieron, éstos fueron principalmente de carácter politico no de carácter militar, aunque lo militar siempre fue muy díficil.

Por último el libro da una serie de conclusiones en el que se establece claramente que la concepción con que se empezó a trajabar la construcción del movimiento guerrillero guatemalteco era equivocada, eso lo demostró la práctica. Tratar de importar una concepión y aplicarla de manera esquemática y mecánica a la realidad guatemalteca tuvo un costo muy alto, para el pueblo de guatemala, para los revolucionarios y que todavia se refleja hoy en el movmiento revolucionario. Lo que pretende el libro es hacer un análisis y llamar la atencion en el sentido de que no se sigan cometiendo los mismos errores que se vienen cometiendo desde 1960 hasta la fecha.


[1] Investigador sobre guerrillas en Centro América y maestro en Estudios Latinoamericanos de la Universidad Autónoma de México.

* Fotografías: “Rodrigo Moya UNA MIRADA DOCUMENTAL“ Alberto del Castillo Troncoso. Ediciones El Milagro. Instituto de Investigaciones estéticas/Universidad Autónoma de México UNAM. La Jornada. Primera Edición 24 de octubre de 2011.